Francisco Casal

El mundo del fútbol se ha transformado en un negocio millonario desde hace ya varios años. Ventas de jugadores, negocios de televisación, sueldos y publicidades que giran en torno a este deporte, suponen cifras que hasta hace unas décadas atrás, nadie pensaba podrían manejarse.

En el fútbol de principio de siglo pasado, apareció un nuevo protagonista "el representante", que se sumaba a los ya existentes: jugadores, técnico, dirigentes y por supuesto... hinchas.


El representante es el encargado de negociar las fichas de los deportistas, defendiendo los intereses de sus representados. Esta figura ha tomado tanta trascendencia en los últimos cincuenta años, que hoy en día, en algunos casos, se conocen más los nombres de estos empresarios, que de varios jugadores.

En América uno de los representantes más reconocidos es Francisco "Paco" Casal. "Paquito" como lo apodaban en su niñez, nació un 24 de febrero de 1958, en São Paulo, una ciudad de más de 20 millones de habitantes, situada al sur de Brasil.

Pero a los siete meses se fue con su familia a Montevideo, Uruguay, lugar en el cual vivió buena parte de su vida, y en donde según sus propias palabras se hizo "uruguayo hasta la médula".

Sus primeros contactos con el mundo del fútbol fueron como debe ser... con la pelota en los pies. Es que Casal antes de insertarse en el plano empresarial, fue, como buena parte de la población de su país, un niño con las intenciones de triunfar como futbolista, esa pasión que despierta todo tipo de sentimientos, desde muy temprana edad a todos los uruguayos: Ser jugador de futbol.

Su carrera profesional

Con 10 años de edad se sumó a las inferiores de Defensor Sporting, uno de los clubes mas importantes de Uruguay y con una enorme cantidad de jugadores que se formaron en sus divisiones inferiores.

Después de jugar varios años en sus formativas logró debutar en primera división. Según sus propias palabras, era un lateral derecho limitado. Pese a disputar tan solo 14 partidos en el equipo violeta (así se lo apoda a Defensor Sporting), con 19 años fue transferido al Atlético Madrid de España, en lo que sería el primer pase de muchos en los que estaría involucrado a lo largo de su vida.

Su padre era español y al ser oriundo de aquel país, se le facilitó la transacción al territorio ibérico. Luego tuvo un paso por Racing de Santander, pero se volvió de Europa porque si se quedaba debía hacer el servicio militar en Ceuta, una ciudad al norte de África.

En el continente americano firmó con Nacional de Montevideo, uno de los dos cuadros más importantes del país, pero no llegó a disputar partidos oficiales. Pasó por el Vasco da Gama de Brasil y terminó su carrera en Fénix, un equipo del barrio Capurro situado en la capital de Uruguay. Luego de jugar en el club albivioleta (así se lo apoda a Fenix), colgó los botines y le puso fin a su carrera deportiva.

Mundo empresarial

Corría el año 1980, Francisco Casal aún era jugador profesional y se encontraba lesionado en Vasco da Gama, cuando tuvo la oportunidad de negociar el pase de su amigo Juan Ramón Carrasco, un jugador que brillaba en el fútbol argentino.

Ese fue el comienzo de su etapa como representante de jugadores.

Posteriormente vendió a Rodolfo Rodríguez al Santos de Brasil. De esta manera, Casal comenzó una extensa y exitosa carrera como representante. Según sus propias palabras empezó a ser representante "para tener un medio de vida, pero fundamentalmente para dignificar al jugador".

En pocos años su apellido sonó en todos los medios de comunicación. Es que Casal empezó a representar a los jugadores uruguayos más importantes, logrando innumerables transferencias al exterior.

A fines de la década de los ochenta, el popular "Paco" negociaba las fichas de Carlos Aguilera, Rubén Sosa, Enzo Francescoli, Hugo De León y Nelson Gutiérrez (entre otros). Abrió el mercado italiano para muchos jugadores uruguayos, que en aquel momento era el más importante del mundo. Su éxito como representante era tal, que en los noventa todos los futbolistas charrúas querían ser representados por él.

En su momento valorizó al futbolista uruguayo, lo llevó a mercados poco accesibles y aumentó sus posibilidades económicas. Se ganó el respeto y la confianza como representante y empresario del mundo del futbol. Al tiempo, Casal empezó a negociar fichas de jugadores de otros países y se codeó con los equipos más importantes del mundo.

Muchos de sus exrepresentados lo elogian, como es el caso de Cristián "Cebolla" Rodríguez, Marcelo Tejera o Enzo Francescoli, que en diferentes circunstancias han halagado el trabajo de Casal como representante.

Tenfield


En el año 1998 Francisco Casal se unió con sus exrepresentados Enzo Francescoli y Nelson Gutiérrez, creando la empresa Tenfield, para competir por los derechos televisivos del fútbol uruguayo. Dicha empresa ofertó USD 50 millones y se hizo con los derechos de televisión del fútbol en Uruguay.

Pero eso solamente fue el primer paso... Casal fue por más y también obtuvo los derechos de la selección uruguaya, el marketing (incluyendo indumentaria), y hasta participó de la organización de amistosos.

A partir del año 1999, el canal VTV de Tenfield empezó a trasmitir los encuentros de cada fecha del fútbol Uruguayo y los partidos de eliminatoria de la selección.

GolTV


En el año 2002 Francisco Casal creó GolTV en Estados Unidos, una señal hecha para hacer llegar la pasión del fútbol a ese país, logrando más de 15 millones de abonados. Tres años después este canal se esparció por Latinoamérica, llegando a más de 15 países. En 2013 compró los derechos del fútbol peruano, creando GolTV Perú, mientras que tres años después hizo lo mismo en Venezuela y en 2017 también accedió a la televisación del fútbol ecuatoriano.

Actualidad

De aquel pase de Juan Ramón Carrasco, han pasado 39 años, en donde Francisco Casal no solo hizo las transferencias más importantes del fútbol uruguayo, abrió puertas y mercados que eran impensados para deportistas de Uruguay. También paso a gestionar los derechos televisivos de cuatro países de América del Sur, y logró imponer una señal deportiva vista en todo el continente.

Su empresa de representación de jugadores sigue manejando la ficha de muchos futbolistas importantes y haciendo transferencias que retumban en el mundo del deporte.

Ese "Paquito" que alguna vez con 10 años "negoció" con Carlos Bilardo siendo alcanzapelotas, hoy en día se ha transformado en uno de los empresarios deportivos más importantes del mundo.